martes, 4 de octubre de 2011

Espectacular documento sobre Alex Higgins





ALEX HIGGINS




Alex Higgins se emperraba en volver, como los malos recuerdos, una sombra de lo que fue, un tornado exhausto, con la voz ronca porque le han arrancado el paladar, su rostro de viejo terco, sus manos agarrotadas en el taco, la espalda encorvada sobre la mesa verde, todo envejecido, todo en ruinas menos sus ojos rencorosos, que nos prometen en vano ya vas a ver con quién te has metido...
El retorno de un campeón es siempre triste, porque nos deja una sensación de súplica, de mira que me he olvidado la billetera no tienes unos pesos te los devuelvo mañana...
El huracán del Snooker era una estrella como Best o Bobby Moore. Si esa es la sensación que da el retorno de un multimillonario como Michael Jordan, que no necesita dinero pero mendiga aplausos, imagínense la repugnancia de los buenos vecinos ante el retorno de Higgins, que anda por los pubs jugando desafíos por un puñado de esterlinas, una ruina, pobre, pobre Huracán, por qué no te quedas en tu rincón oscuro, no insistas que das lástima...
De la cima a lo más bajo
En su época era irresistible, el mejor jugador de snooker de la historia, si la calidad del deportista se mide por el placer del público.
Lo vimos en 1981, una noche de boxeo en el Royal Albert Hall. En el ring se abrazaban dos insignificantes campeones del mundo; en la platea, entre los mafiosos de rigor, estaban Carlos Monzón, George Best, Bobby Moore, un príncipe de la sangre... ese tipo de gente.
Higgins ingresó en triunfo entre el segundo y el tercer round. Lo sentaron en primera fila, al lado de su paisano Best, otro genio, otro alcohólico. Los vimos chocar sus frascos de licor y convidarse: bebían como los pájaros, levantando la cabeza antes de tragar.
George Best había renunciado al fútbol de primera división en 1973, cuando sólo tenía 26 años pero demasiada sed y ganas de divertirse. Ahora, a los 56 años, convalece de un transplante de hígado: el viejo ya no funcionaba más, petrificado por el alcohol.
Higgins jugó su último torneo en 1997, en Plymouth. Pasó un papelón y anunció su retiro diciéndole al público dónde podía meterse el taco (en el sitio de BBC Deportes en inglés está el vídeo con el exabrupto en todo su esplendor).
Jordan mendiga aplausos. Lo echaron a empujones y esa noche alguien le dio una puñalada.
Al año siguiente le diagnosticaron cáncer de garganta, desencadenado por la sinergia del tabaco y la bebida. Era un bebedor insaciable, capaz de poner bajo la mesa al actor Oliver Reed, su compañero de parranda, muerto en 1999 durante la filmación de Gladiator (consecuencia de una borrachera, claro).
Ahora, el cáncer contenido tras una operación, de nuevo fumando y bebiendo, el Huracán parece tan viejo como la noche a los 53 años, pero quiere ganarse unas esterlinas haciendo lo único que sabe hacer.
Se ha inscripto en el torneo Benson & Hedges (no, no sabemos si ésta es la marca de cigarrillos que él fuma) y debutará ante Lee Spink el 23 de octubre.
Spink no está entusiasmado: "Tal vez no se presente, pero si lo hace la atmósfera no va a ser muy grata, me temo que sea algo muy triste".
Clive Everton, el comentarista de snooker de la BBC, nos dijo que "Alex no está bien, y debe enfrentar a un buen jugador en la primera ronda. En los últimos años lo han visto jugar al pool en pubs y clubes, en desafíos por 10 esterlinas".
Somos nosotros, el público, los que damos un contenido importante a una realidad de lo más vulgar
Sí, como la película de Paul Newman, pero señores, un poco de respeto, que no estamos hablando de un personaje de ficción sino de Alex Huracán Higgins, un campeón formidable, un hombre que mantenía en vilo a los espectadores, que se abalanzaba sobre la mesa y desencadenaba un vendaval de golpes.
Un jugador de snooker convencional parece un simple billarista con algo más complicado entre manos, pero el Huracán parecía un zorro en anfetaminas que ha encontrado abierta la puerta del gallinero.
Sus actuaciones tenían ese frenesí, esa urgencia de la matanza que enardecía al público.
Una vez descargado, el ímpetu es irrecuperable, claro, de modo que este Alex Higgins que veremos a fin de mes será una caricatura, nos dice a coro casi todo el mundo.
Responsabilidad compartida
Y sin embargo... y sin embargo nosotros seremos los responsables de este espectáculo, no el pobre campeón en desgracia.
Somos nosotros, el público, los que damos un contenido importante a una realidad de lo más vulgar.
"El campeón (...) está condenado a consumirse "Lo que nos entristece no es el hecho de que un hombre quiera hacer lo que sabe hacer (aunque no lo logrará, porque así son las cosas de esta vida), sino que ese viejo testarudo quiera examinar nuestros recuerdos, la validez de lo que alguna vez admiramos.
Tenemos miedo de perder la conexión entre Alex Huracán Higgins y los instantes de felicidad que nos dio antes de indicarnos dónde meternos el taco de billar. Cuando ese vínculo desaparece, se esfuma todo.
Esto es lo que corresponde al espectador. ¿Y qué le pasa al actor, a Higgins?
Los viejos campeones quieren volver, creo yo, porque los atrae el abismo. Ser campeón consiste en prodigarse, en agotarse. Un campeón de vida ordenada, pura, simple, es un desatino, un error del guionista.
El campeón despilfarra y está condenado a consumirse, su trayectoria equivale a la de una mariposa nocturna alrededor del fuego.
El 23 de octubre Alex "Huracán" Higgins caerá en el fuego que busca desde que tenía pantalones cortos y soñaba con ser jockey.
El pobre cambió de oficio cuando se dio cuenta de que corría más rápido que el caballo. Arriba, viejo Huracán.


Cosas de Roonie..






Cosas de Roonie..




Muchos, o todos, los aficionados al snooker hemos pensado más de una vez que el juego de O’Sullivan parece mejorar con las prisas. Y esa impresión puede ahora tener un sentido más real que simbólico.
Para todos los jugadores el aspecto mental tiene una importancia crucial. Pero pocos son los jugadores que hablan de este aspecto tan abiertamente como lo hace The Rocket. En una reciente entrevista con la BBC habla de sus momentos bajos y dice que al acercarse un torneo puede empezar a pensar: "No voy a ir al torneo, odio este juego, me frustra jugar, jamás volveré a ganar otra partida, ni otro torneo". De hecho, la presión y las altas expectativas que se han puesto en él desde muy joven podían con él en estas ocasiones. Llegaba a pensar que "a no ser que ganara el Campeonato del Mundo o fuera el número uno del ranking, tenía la sensación de que había fracasado".
Esta idea de que la presión estaba impidiéndole alcanzar todo su potencial hizo que intentara diferentes métodos para luchar contra sus "demonios", como él mismo los llama. Y ahora aparece haber encontrado un sistema que funciona: correr. "Me ha entrado el gusanillo de correr. Entré en un club, conocí gente estupenda, y antes de darme cuenta estaba saliendo a correr todos los días". En estos momentos corre unos 80 km. a la semana, y "si tuviera que escoger, dejaría el snooker". Sin embargo, no sólo no ha tenido que escoger, sino que su nueva actividad le ha hecho adquirir una consistencia en el snooker que, según él mismo, no ha tenido en 14 ó 15 años. Incluso admite estar realmente disfrutando del snooker en estos momentos, y mejor preparado para aceptar tanto las derrotas como las victorias.
Su entrega a su nueva afición es tanta que está en contacto con clubes de corredores cercanos a los lugares en que se disputan los torneos, de modo que pueda seguir saliendo a correr durante los torneos, lo que mejora su concentración y en consecuencia su nivel de juego.
A medida que cuerpo y mente mejoran su condición, O’Sullivan enfoca más positivamente el snooker. "Ahora me doy cuenta de que tengo talento, incluso cuando juego mal". Y una nota de esperanza para sus muchos seguidores, después de tanto oirle hablar sobre su retiro.



domingo, 18 de septiembre de 2011

Noticias del master de Brasil

MASTER DE BRASIL 2011
Comenzó este nuevo torneo en nuestro país vecino. Se pudo ver en acción al actual nº1 provisional del mundo y el jugador más en forma del momento, Mark Selby, así como a dos Campeones del Mundo (Peter Ebdon y Graeme Dott). La sorpresa del día llegó a manos del local Igor Figueiredo, que bajo a Jamie Cope. El brasileño ya ha demostrado su nivel, esperemos que tenga continuidad.
En el segundo día ya se empiezan a ver más gentes en las tribunas. Leyendas como Stephen Hendry y Steve Davis elevó el número de espectadores a unos 200, aunque sólo el escocés sigue adelante. Nos queda por delante un buen fin de semana de snooker.

Brazil Masters de Snooker, todos los resultados del torneo

El Brazil Masters de Snooker se estrena este año como un torneo de invitación, no es de ranking y quizás por ello vemos que faltan algunos nombres importantes, y otros que están nos suenan más bien poco. El torneo arranca el 15 de Septiembre y dura tres días en los que el Snooker será protagonista en un lugar muy alejado de su “madre patria”, lo que hace ampliar el valor de este evento. Los doce mejores jugadores del mundo y los tres mejores de Brasil se dan cita estos tres días en Santa Catarina y en TC1000C os mantendremos informados de todos los resultados que se vayan produciendo.

Primera fase (15-16 Septiembre)

MARK SELBY 4- 3 STUART BINGHAM
PETER EBDON 4 – 1 STEPHEN LEE
JAMIE COPE 2 – 4 IGOR FIGUEIREDO
GRAEME DOTT 4 – 1 MARK DAVIS
SHAUN MURPHY 4 – 0 SOBRADINHO DE DUES
MARTIN GOULD 1 – 4 RICKY WALDEN
STEPHEN HENDRY 4 – 1 NOEL RODRIGUES
ALLISTER CARTER 4 – 2 STEVE DAVIS

Cuartos de final (17 Septiembre)

MARK SELBY 3 - 4 PETER EBDON
IGOR FIGUEIREDO 2 – 4 GRAEME DOTT
SHAUN MURPHY 4 – 1 RICKY WALDEN
STEPHEN HENDRY 4 – 0 ALLISTER CARTER

Semifinales (18 de Septiembre)

PETER EBDON 2 - 5 GRAEME DOTT
SHAUN MURPHY 5 - 1 STEPHEN HENDRY

Final (18 de Septiembre)

GRAEME DOTT 0 - 5 SHAUN MURPHY (Ganador)

Shaun Murphy se convirtió en el primer jugador que gana un torneo profesional en Sudamérica, tras imponerse con contundencia en la final a Graeme Dott (5-0) en tan sólo 64 minutos. El inglés ya había cogido carrerilla en semis, después de conseguir cinco frames consecutivos ante el heptacampeón del mundo Stephen Hendry. Murphy ha demostrado ser el mejor en este torneo después de conceder tan sólo dos frames (uno ante Walden y otro ante Hendry).


jueves, 8 de septiembre de 2011

Queridos amigos




JULIO CESAR LEZCANO
Queridos amigos, agradezco su interés y visita al sitio como también los comentarios que ayudan a mejorarlo.
Así pues, una vez más abocado a mi pasión, sigo recopilando información de todas las páginas posibles por lo que invito a quien posea datos que puedan enriquecer el sitio haga su aporte.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Historia y definiciones del Snooker



Snooker


El snooker es un juego de billar que se desarrolla en una mesa especial de medidas 3,6 m por 1,8 m, también llamada de doce pies. Se juega con una bola blanca (la cue ball), quince bolas rojas, y otras seis bolas con los siguientes colores: negra, rosa, azul, marrón, verde y amarilla.

Historia


El origen del billar en general se remonta al siglo XV, partiendo del Pall Mall, un juego hoy desaparecido.
En cuanto al snooker en sí fue inventado en India en 1875 (presumiblemente el 17 de abril) por parte de oficiales de las tropas coloniales brintánicas en el Ooty Club de Ootacamund en las montañas de Nilgiri erfunden. La forma habitual era entonces el Black Pool, con 15 bolas rojas y una negra, así como English Billiards. Se dice que Sir Neville Chamberlain experimentó una variant

e en una mesa de English Billiards, añadiendo otras bolas a las 15 rojas y la negra. De ello surgió el „Snooker-Pool“, que en su primera forma contenía 15 bolas rojas así como uno negro, otro rosa, otro verde y otro amarillo. Más adelante se modificó el juego, añadiéndosele marrón y azul.

John Roberts Jr., uno de los más conocidos jugadores de English Billiards de su tiempo, se sintió fascinado por esta nueva variante y la presentó por primera vez al público en Inglaterra en 1885. De todas formas, hasta muy entrado el siglo XX el snooker no pasó a ser la variante dominante, que siguió siendo English Billiards. Existía además el problema de que no había aun
reglas comunes. En el Reino Unido, entre 1908 y 1919 existieron dos asociaciones con reglamentos diferentes.

Tras la aparición de las primeras reglas válidas universalmente el 11 de diciembre de 1900, publicadas por la Billiards Association en Londres aun tuvo que transcurrir tiempo hasta junio de 1919 para que las bolas marrón y azul se convirtieran definitivamente en parte del juego.

Mecánica del juego


El objetivo del juego es conseguir más puntos que el rival, embocando las bolas en un determinado orden. Las reglas del snooker establecen un juego por turnos, en cada uno de los cual

es el jugador debe intentar hacer el mayor número de combinaciones de bola roja más bola de color. Es decir, se apunta primero a una bola roja, se mete en uno de los seis agujeros de la mesa, sumando así un punto, y luego se ha de introducir una bola de color, sumando a la puntuación el valor de la bola de color introducida. El árbitro vuelve a colocar en su posición la bola de color entronerada. En principio, la bola de color a atacar debe ser anunciada antes de efectuar el tiro, pero esto no suele ser necesario porque suele verse claramente en la posición del jugador a qué bola apunta.

La puntuación de las bolas

es la siguiente


  • bola
    roja
    :
    1 punto
  • bola amarilla: 2 puntos
  • bola verde: 3 puntos
  • bola marrón: 4 puntos
  • bola azul: 5 puntos
  • bola rosa: 6 puntos
  • bola negra: 7 puntos

Una vez embocadas todas las bolas rojas, con sus correspondientes combinaciones, se embocan por orden de valor las bolas de color. Debe tocarse la bola que corresponde o el jugador cometerá una falta que sumará cuatro puntos, como mínimo, al marcador de su rival.

La puntuación máxima que se puede obtener combinando las quince bolas rojas con la bola negra, y embocando la seis bolas de color es de 147 puntos (15 * 8 + 27). Sin embargo, en ciertas circunstancias se puede superar esta puntuación, y tampoco es imprescindible combinar siempre sobre bola negra para hacer los 147 puntos. Estas dos circunstancias requieren una falta por parte de uno de los jugadores con las veintiuna bolas sobre la mesa.


El juego es muy popular en el Reino Unido, Irlanda, Canadá, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Australia y la India. Recientemente ha surgido interés por el mismo en Asia Occidental y jugadores de Thailandia, Hong Kong y China han llegado a la elite, aunque también su práctica se ha extendido mucho por otros países de Europa como España y Portugal.
El joven jugador de 22 años Shaun Murphy dio la sorpresa en 2005 proclamándose campeón del mundo. En mayo de 2006 fue desbancado por el escocés Graeme Dott.


Reglas del juego


Posición inicial de las bolas.

1. Al inicio de cada turno el jugador en posesión del mismo deberá contactar la bola blanca con una bola roja (1 punto).

2. Una vez embocada la bola roja se embocará una bola de color. Ha de indicarse por parte del jugador la bola de color que va a ser jugada en los casos en los que no esté claro hacia qué bola se dirige.

3. Tras embocar la bola de color se vuelve a tener la obligación de embocar una bola roja; después otra de color y así sucesivamente.

4. Una vez terminadas todas las bolas rojas de la mesa se procede a embocar las bolas de color, de menor a mayor valor.

Esto es lo básico en cuanto a mecánica de juego.

  • La bola amarilla (Am) se coloca a la derecha de la D de salida.
  • La bola verde (Ve) se coloca a la izquierda de la D de salida.
  • La bola marrón (Ma) se coloca en el centro de la D. Todas ellas sobre la línea horizontal de cabeza.
  • La bola azul (Az) se coloca en el centro de la mesa.
  • La bola rosa (Rs), a mitad de distancia entre la banda corta y el centro de la mesa.
  • La bola negra (Ne), en el punto de negra detrás del bloque.

Consideraciones

  • Tocar una bola que no es la indicada conlleva una falta. Los puntos a sumar para el rival son como mínimo 4. Si la bola implicada es de mayor puntuación que 4, son los puntos que valga la bola. Si hay más de una bola implicada la falta es igual a los puntos que valga la bola de máxima puntuación.
  • No tocar una bola también es falta. Si el tiro es a una de color y no se contacta con ella la falta es de los puntos que valga la bola que se nominó (por eso hay que decir a qué bola se va si no está claro).
  • Se pueden meter varias bolas rojas en un tiro pero NO varias de color. Tampoco es válido dar a una bola de color o a una roja para meter otra de color en combinación, pero sí combinar bolas rojas para meter bolas rojas.
  • Ante una falta se puede mandar repetir al jugador que cometió la falta o seguir jugando uno mismo (depende de cómo esté la mesa), excepto en el caso de embocar la blanca y alguna otra falta (el árbitro cantaría foul and a "miss"), casos en los que es obligatorio jugar. Esta decisión solo la toma el jugador que está en posesión del turno; es decir, el que no ha cometido la falta.
  • Meter una bola que no corresponde es falta. Meter la blanca, también. Si se mete una de color haciendo falta, ésta vuelve a su sitio. Si se mete legalmente también vuelve a su sitio.
  • Si se mete la blanca se tiene bola en mano, que es colocada dentro de la D de salida.
  • Si los puntos que ocupan las bolas de color estuviesen ocupados en el momento de devolverlas a su sitio se recolocan en el punto libre de MAYOR valor. Si estuviesen todos ocupados se coloca lo más cerca posible del punto de origen de la bola a colocar, pero siempre del LADO DE MÁS VALOR y siempre sin hacer TOUCHING.
  • Si dos bolas están pegadas se considera TOUCHING BALL. En este momento, si la blanca hace touching con una roja se considera que ya se ha tocado bola roja y se puede dirigir la bola blanca en OTRA dirección SIN MOVER O EMPUJAR la bola roja con la que se hace el touching. También se puede empujar la bola roja del touching, pero en posición clara de embocarla.
  • Cuando un jugador no tiene opción de jugar a bola roja sin apoyarse en banda se dice que está en situación de "snooker".

  • Resultados del campeonato mundial de snooker desde 1990


(Se indica el campeón, finalista y resultado final)

Amazing snooker shot - 2008 Masters, Maguire vs. O'Sullivan